Cree su examen, aplíquelo en su salón y reciba las respuestas ya calificadas. Nosotros le ayudamos a cuidar el examen y a adelantar la calificación. Usted revisa, usted decide, usted publica las notas.
Inscribirse no cuesta nada. Revisamos su cuenta y le avisamos cuando esté lista: al aprobarla le damos un examen para que lo aplique de verdad, y puede probar sus exámenes consigo mismo las veces que quiera.
Calificamos a medida que sus estudiantes entregan.
Cuando entrega el último, solo falta un par de minutos y su revisión.
Su criterio sigue mandando. Nosotros solo le quitamos el trabajo pesado.
Sabemos lo que es terminar de poner un parcial y saber que le esperan días de calificación. Noches, fines de semana, tiempo que no vuelve. Ese tiempo debería ser para sus clases, sus estudiantes y para usted.
Entre 2 y 4 días con cada examen. Más todavía si puso preguntas de desarrollo o casos prácticos, que son justo las que mejor enseñan. Ese tiempo es suyo.
Llenar un formulario en línea no resuelve lo importante: usted no alcanza a ver si alguien se está copiando, y las preguntas de desarrollo las sigue calificando a mano.
Preparar, aplicar, calificar, revisar. Y otra vez. Semestre tras semestre. Usted merece herramientas que respeten su tiempo y le dejen enseñar.
Desde que arma las preguntas hasta que entrega las notas. Todo en el mismo lugar, sin saltar de una herramienta a otra.
Escriba sus preguntas, cada una con su guía de calificación. Si algo quedó incompleto, se lo decimos. Así sus exámenes estarán listos para ponerlos.
Usted está ahí, como siempre. Nosotros le avisamos si alguien sale de la app, para que no tenga que estar en todas partes al mismo tiempo.
Calificamos todas las respuestas con su guía, en minutos. Si algo no le parece justo, usted revisa la guía y se vuelve a calificar. Nada sale sin que usted lo apruebe.
Cuatro pasos. Sin manuales largos ni capacitaciones, y con la opción de probarlo consigo mismo antes de ponerlo frente a su grupo.
Elija preguntas de su banco o escriba nuevas. Cada una con su guía de calificación.
Sus estudiantes ingresan el código de aula y esperan a que usted dé la señal para empezar.
Vamos calificando a medida que entregan el examen.
Usted mira los resultados, ajusta lo que quiera y publica las notas.
Y de paso, lo que cambia para sus estudiantes.
Los días que hoy pasa calificando vuelven a ser suyos. Y armar su banco de preguntas, sus cursos y sus exámenes no le cuesta nada: eso es suyo siempre.
Reciben su nota pronto y con comentarios pregunta por pregunta. Retroalimentación temprana es bueno para su aprendizaje.
Usted en el salón y nosotros en las pantallas. Copiar vuelve a ser tan difícil como en papel, sin cámaras y sin revisar el computador de nadie.
Puede ver qué temas quedaron flojos y qué preguntas no funcionaron. Su próximo examen le queda mejor.
¿La pregunta se prestaba para confusión? Usted ajusta la guía y se recalifica para todo el grupo. Nadie se queda con una nota injusta.
Sus estudiantes ven que fue usted quien revisó y aprobó cada nota. La tecnología ayuda, pero quien evalúa sigue siendo usted.
Una unidad y un precio, sin suscripción. Usted paga por lo que decide —cuántos exámenes aplica—, no por cuántos estudiantes le asignen. Y el descuento lo elige usted: mueva el control.
A partir del segundo examen, 2 % más de descuento por cada uno, hasta 20 % con 10. Más de 10, todos al precio con 20 %.
Un salón de hasta 60 estudiantes, de principio a fin. Si su grupo es más grande, cada 60 estudiantes consumen un examen: de 61 a 120 son dos.
Los exámenes que compra no tienen fecha de caducidad. Si este semestre aplica menos de los que compró, el resto le espera para el siguiente.
Crear cursos, armar su banco de preguntas con sus guías de calificación, editar exámenes y revisar resultados de exámenes anteriores no cuesta nada, tenga o no exámenes comprados.
Cuando aprobemos su cuenta le regalamos un examen para que lo aplique a un grupo real: crearlo, aplicarlo, calificarlo y revisar los resultados, antes de pagar nada.
Abra un salón de un solo estudiante —usted, con una cuenta de estudiante en su celular— y vea cómo califica sus guías antes de ponerlas frente al grupo. No consume exámenes y lo puede repetir las veces que quiera.
No hay mensualidad, ni plan que renovar, ni nada que cancelar si este semestre no aplica exámenes. Usted compra cuando lo necesita, y ya.
La compra no se hace aquí. Cuando necesite más exámenes, los pide desde la aplicación y nos comunicamos con usted para cobrarle por Yappy: sin tarjeta y sin pasarela de por medio.
Abrimos Quizoteca con los primeros 20 profesores. Le acompañamos, paso a paso, hasta que aplique y califique su primer examen completo.
Usted no es un usuario de prueba: lo que nos diga define lo que construimos después.
A cambio le pedimos algo simple: úselo en un examen real y cuéntenos la verdad.
Para entrar, cree su cuenta. Revisamos cada solicitud y le avisamos: al aprobarla pasa a ser Pionero —no tiene que pedirlo aparte—, le damos su examen de bienvenida y ya puede probar sus exámenes consigo mismo, sin límite.
Sin contratos largos ni letras pequeñas.